Publicado en A partir de 10 años, Cuento

LA LADRONA DE CONTRASEÑAS. CAPÍTULO 7

CAPÍTULO 7

—Dime —respondió Andrés con sequedad.

—Está bien. Haré lo que me pidáis.

Andrés suspiró aliviado.

—Tu prima está preocupada.

—¿Esa odiosa? No lo creo —dijo burlonamente.

—Ruth, tu prima es mi amiga. Delante mía no la nombres así. Adiós.

Cuando se cortó la comunicación, Ruth tiró el teléfono en la cama y se tumbó boca arriba pensativa. Parecía que Andrés estaba muy interesado en la tonta de su prima. Quizás le gustaría saber algunas cosas sobre ella.

El móvil sonó de nuevo, era un mensaje de Andrés:

DECÍDETE, QUEDA POCO TIEMPO. RICARDO SOLO DIO UNA SEMANA.

Volvió a llamarle:

—Oye, qué pasa, ¿que no sabes escribir en minúsculas?

—Así escribo a quien no escucha —A Andrés se le había agotado la paciencia.

Ruth hizo una pausa.

—Está bien, ¿qué tengo que hacer? Ya te dije que haría lo que me pidiérais.

—Es muy fácil, pedir perdón a todos cara a cara. Da gracias que tienes que llevar mascarilla.

Ruth no había pensado en eso.

—No me van a perdonar.

—Y hay otra cosa.

—¿Qué?

—Deberás prometer que no lo volverás a hacer. Lo tenemos todo guardado y si no cumples tu palabra se lo enviaremos a Ricardo, que estará encantado de proceder a denunciarte.

—Ummm… si eso ocurre, dile a Marta que yo contaré su historia secreta.

—¿De qué hablas? —preguntó Andrés muy enfadado.

—Si es necesario, ya te enterarás en el chat del cole.

—¿Sabes qué, Ruth? Creo que no merece la pena ayudarte. Para pedir perdón tienes que estar arrepentida y veo que no lo estás. Si te metes con Marta todos la apoyaremos. Somos sus amigos.

De nuevo se cortó la comunicación. Esta vez Ruth tiró el teléfono con todas su fuerzas al suelo y el cristal de la pantalla se resquebrajó ligeramente.

Llevaría su plan a cabo y se vengaría de Marta, esa odiosa, siempre querida por los demás. Se iba a enterar. Sabía todo sobre ella.

Mientras tanto, Andrés quedó con Marta para tomar un refresco:

—Marta, tengo algunas noticias de tu prima que no te van a gustar.

—Creo que no hay nada ya que me sorprenda de ella. No cambia.

—Amenaza con sacar tu “secreto” a relucir en el chat… Parece que estuvo muy entretenida leyendo tu correo.

Marta, se sentía triste. No esperaba aquel revés.

—Nos tienes a nosotros, no debes preocuparte.

—En realidad sí. Escribí a Rafa diciéndole que me gustaba y la carta es muy cursi.

Estaba colorada.

Andrés rió.

—Algo se nos ocurrirá, no es para tanto.

Ahora que su amiga estaba más tranquila, se le ocurrió una idea y convocó reunión:

“REUNIÓN HOY A LAS 18:00. RUTH AMENAZA A MARTA CON CONTAR SUS SECRETOS”.

Continuará…