Publicado en A partir de 9 años, Cuento

Aitana y el gusano de la manzana (Autora invitada: Paloma Cobollo)


En el colegio de Aitana había un huerto, un huerto que era cuidado por todos los niños porque representaba el crecimiento, al igual que las plantas, frutos y hortalizas, con dedicación y esmero, los niños crecen al estudiar.

Aquella mañana Aitana decidió quedarse junto al manzano que estaba un poco alicaído por las escasas lluvias de primavera, en lugar de ir al recreo con sus compañeros. Su amiga Clara, un poco decepcionada al no poder compartir con ella los juegos diarios le dijo.

-¡Bah!, ¡Mira que quedarte ahí con esas manzanas medio pochas antes que jugar al escondite conmigo!

Aitana dudó un momento pero en ese instante una manzana roja y un poquito arrugada cayó al suelo desde su rama y le dio tanta pena que enseguida fue a por la regadera, la llenó de agua y roció generosamente el pie del árbol deseando devolverle un poco de vigor.

Se quedó sentada al lado y tomó la manzana del suelo, al mirarla pudo observar un agujerito en la fruta por el que asomaba tímidamente un gusano pequeño pero muy vivaz de color blanco, en aquel momento Clara intentó de nuevo convencer a su amiga.

-Ultima oportunidad, ¿Te vienes o qué?, ¡Aggg!, ¡Qué asco, un gusano!, ¡Tira esa porquería y ven conmigo!- gritó Clara que era un poco exagerada con su miedo a los bichos.

Aitana no hizo caso, vio cómo su amiga cansada de esperarla se alejaba por el camino.

¡Aggg!, ¡Qué asco, un gusano!, ¡Tira esa porquería y ven conmigo!- gritó Clara .

Con delicadeza tomó al gusanito entre sus dedos, lo puso en la palma de su mano y lo llevó hasta una hoja verde y fresca donde el pequeñín pronto encontró acomodo. Al momento, del agujerito por donde había salido el gusano brotó una luz verde que se transformó en un oso color violeta.

-¿Quién eres tú?-preguntó Aitana muy sorprendida.

-Soy el genio de la fruta y vengo a recompensar una buena acción, la tuya-contestó muy satisfecho de su aparición.

-Pero… ¡Eres un oso!, ¡Yo creía que los genios eran todos como los de Aladino!- exclamó Aitana

-Ves demasiadas películas niña, además… Soy un genio en prácticas y todavía no tengo muy claro esto de manifestarme así que… este aspecto es lo mejor que he encontrado.

-Bueno, no importa, además el violeta es mi color preferido- pensó Aitana en voz alta- ¿Y… a qué has venido oso o genio o lo que seas?

-Has cuidado de este pobre árbol, te has compadecido de su fruto caído y has liberado y puesto a salvo a ese frágil gusano en lugar de tirar la manzana y pisotearlo como hubieran hecho otros niños, tu bonita acción tiene recompensa. Pídeme un deseo pero… No puede ser un deseo solo para ti, tiene que ser un deseo tan generoso como lo ha sido tu gesto.

-El genio de la lámpara concedía tres deseos… creo- reclamó Aitana con timidez.

-¡Soy un genio humilde niña!, ¡Ya te he dicho que estoy empezando, solo puedo conceder uno!, ¡Ah y no vayas a pedirme cosas demasiado complicadas que aún no tengo mucha potencia!

Del agujerito por donde había salido el gusano brotó una luz verde que se transformó en un oso color violeta.

Aitana se quedó pensando, era mucha responsabilidad elegir algo importante para todos y solo tenía una oportunidad. El genio oso violeta, cruzó los brazos pasado un rato como señal de que se estaba impacientando.

-¡Ya lo sé!, ¡Ya lo tengo!- exclamó Aitana muy satisfecha de su decisión.

-Pues bien, dime lo que deseas y si está a mi alcance te será concedido.

-Quiero que todas las personas del mundo sean felices por lo menos un día entero- dijo Aitana muy convencida.

-Me parece un estupendo deseo, será cumplido y después de decir esto movió sus manos en círculo y desapareció.

Aitana escuchó el timbre que avisaba de que era la hora de volver y se marchó caminando muy pensativa.

Lo que ella no sabía es que gracias a su deseo, muchas personas descubrieron por primera vez una sensación tan inusual y placentera que cambió para siempre sus corazones, y les hizo entender la importancia de una sonrisa.

Paloma Cobollo.

Biografía de la autora.

Paloma Cobollo Castillo (Madrid 1966)

Desde niña muestra inquietudes artísticas y una fructífera imaginación. En la edad adulta y después de escribir muchos relatos cortos, monólogos de humor, letras de canciones y poesía, decide probar suerte con la novela, escribiendo varias y publicando hasta la fecha dos de ellas.

En 2010 gana el premio de relato corto de la Asociación Cultural Barrio La Fuentecilla con un relato titulado Haciendo el payaso por La Gran Vía.

En 2011 autopublica la novela Un Caballero, Dios o El diablo.

En 2014 es tercera finalista en la antología 152 Rosas blancas con el relato La Cita.

Así mismo es participante en diversas antologías de relato corto y con algunas publicaciones en prensa escrita.

El Regreso de Leonardo, editorial Maluma, en 2018, es su último trabajo en novela.

Autor:

Amante de las letras. Escribo y leo mucho. Empecé con microrrelatos y relatos cortos, realizo retos para practicar y conseguir experiencia. Estoy trabajando para escribir obras más largas. Todo esto lo hago aquí, en mi laboratorio de escritura y mi cuenta de Twitter @Olga_Lafuente.

6 comentarios sobre “Aitana y el gusano de la manzana (Autora invitada: Paloma Cobollo)

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