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Artículo para docentes: Vínculos sanos en el aula, Delia Serrano

Muchas veces nos encontramos con situaciones que se escapan a nuestra comprensión.

¿Cómo de golpe y por arte de magia un niño o una niña que estaba aparentemente tranquilo o tranquila, se levanta de un salto y se pone a llorar o dice un no rotundo?

No es habitual que pasen estas cosas, pero en ocasiones nos encontramos con esto. O por ejemplo, está totalmente tranquilo y se pone a llorar desconsoladamente y mira a su alrededor cómo si algo o si alguien le hubiera hecho o dicho algo, cuando nadie se ha acercado.

Hay más ejemplos que podría poner, pero ocuparía más de la mitad del artículo para ello.

¿Por qué pasan estás cosas?

Muy sencillo, hay vínculos y lazos que no se ven al ojo humano, pero si se sienten y con muchas claridad en la sensibilidad de un niño o una niña con altas capacidades y alta sensibilidad.

¿Cómo saber si es así?

¿Si lo que le está sucediendo se debe a este motivo?

 A qué tiene alta sensibilidad y alta capacidad sensorial que se escapan a nuestra ppercepción

Parece difícil el poder identificar estas cualidades en nuestros alumnos y realmente no es tan complicado, siempre y cuando nosotros como profesores, seamos canales libres de cargas.

¿Qué quiero decir con esto?

Es tal cuál lo estás leyendo, si vas a dar clases con el rastro de una discusión emocional, esa marca que está en tu interior, hará que el alumno o alumna que tiene estas cualidades sensoriales, ese día esté más inquieto, no preste tanta atención a tus palabras, esté más despistado… o por los contrario esté más atento que de costumbre contigo, te de más cariño, se ocupe más de ti…

 Se pueden dar las dos casos. Voy a centrarme en este:

…esa marca que está en tu interior, hará que el alumno o alumna que tiene estas cualidades sensoriales, ese día esté más inquieto, no preste tanta atención a tus palabras, esté más despistado…

¿Por qué?

Sencillamente, porque tu mensaje no es claro y transparente; porque en tu comunicación hay interferencias sensoriales para él o ella. Y esas interferencias le molestan e incluso le pueden hacer daño en su interior y cuánto más insistes en que te haga caso, más se desvincula y deja de hacerlo y es entonces cuando tú emoción interior se suma a las exterior y podría llegar a explotar…

¡Ojo cuidado!

Es aquí cuando tú tienes que parar, le estás haciendo daño, de verdad, en su interior.

Si te está escuchando…,

Te escucha mucho más que tú, a ti mismo o a ti misma.

¡Está escuchando tú enfado interior, tú inconformidad y tú malestar desde que has llegado hoy!

Lo escucha y lo siente en su interior como si fuera suyo y no sabe porqué…

Por qué lo tienes

Por qué se siente así

Por qué te enfadas cuando eres tú quién está así, aunque no lo exteriorices…

Por qué le obligas a escucharte si le estás haciendo daño…

Son muchas las preguntas que se tienen que responder, a ellos mismos y todo mientras le estás exteriorizando (expresando, hablando, comunicando…) unas palabras acompañadas del disgusto y mal estar de tú conflicto personal, que sólo este alumno o alumna siente, ve y recibe… mientras que los demás lo miran fijamente con mil mensajes más sensoriales que le están enviando y ninguno de apoyo.

¿Cómo te crees que se debe sentir…? Lo está recibiendo todo dentro y no le permites expresarlo, ni explicarlo, ni decir nada… Sólo puede, callar, mirarte y además a los ojos, tragar y aceptar Todo ese mal estar generado que no es suyo.

 ¿Cómo te sentirías tú en su mismo lugar desde la perspectiva adulta si fuera en un trabajo nuevo?

Estos son algunos de los vínculos ocultos que no se ven y reciben todos los días muchos niños y niñas con altas capacidades sensoriales y con altas sensibilidad a los que se les etiqueta de muchas maneras…

 Déficit de atención

Falta de interés

Se entretiene con una mosca…

Sin realmente comprender su sensibilidad y situación real.

Antes de decir todo este tipo de afirmaciones, se debería analizar si algún miembro del aula, ya no sólo los profesores, si no, también los compañeros… han venido con alguna carga emocional “oculta”, porque este tipo de acontecimientos afecta realmente en su sensibilidad.

Esté es un tipo de vínculo energético que no se puede ver al ojo humano, pero que una persona altamente sensible siendo un canal transparente, consciente y sano, si podría interpretar y ver.

Hay muchos más vínculos y enlaces energéticos que se crean dentro del aula en edad escolar, podríamos seguir hablando de los enlaces energéticos de apego, o de los enlaces que se cargan familiares y que se recrea con las compañeros o juegos simbólicos… (estos últimos se podrían hacer servir para trabajar situación agresivas o de inconformidad dentro del aula o entorno escolar) pero esto ya será en otra o ocasión.

Gracias por leerme

Todo esto se puede trabajar y educar. Mi nombre es Delia Serrano y me dedico a ello.

Puedes seguir a la autora y su trabajo en su instagram: @la_magia_de_la_vida_

Desde Cometas de papel recomendamos Crispín, el puerco espín, se siente feliz.

Crispín, el puerco Espín, se siente feliz; Delia Serrano
Publicado en A partir de 6 años, Cuento

La Caja de las Aventuras

—Sofía, te invito esta tarde a mi casa a merendar, vendrá también Clara— dijo muy entusiasmada Alba, mientras las otras amigas daban brincos de alegría por la invitación.

Cuando Sofía llegó a casa de su amiga se quedó extasiada al ver toda la colección de Nancys y Barbies que tenía Alba.

—¡Pero esto es impresionante! Parece una tienda de juguetes. ¿Podemos jugar con las Nancys? Oh, me gusta muchísimo la que va disfrazada de sirena. Tú podrías ser Lucas y cuando llegue Clara que elija otra, ¿podemos, podemos, porfa? — Sofía le ponía caritas y se acercaba a Alba lloriqueando como un perrito.

Imagen de Alexas_Fotos en Pixabay 

—De eso nada, he pensado que podemos jugar a la Play y luego hacer videos de Tik Tok, yo elijo las canciones.

—Pero, ¿por qué no podemos jugar con las muñecas?

—Porque están muy chulas donde están, y jugar con ellas es un rollo.

Cuando llegó a casa Sofía, después de estar con sus amigas, estaba muy seria.

—Cariño mío, ¿qué te pasa? —Le preguntó su madre.

—Jamás me he aburrido tanto estando con mis amigas. Doce Barbies, ocho Nancys, siete LOL y hemos estado toda la tarde haciendo muecas con un móvil, bailando movimientos imposibles de hacer y comprando cosas para unos muñecos de un juego de la tablet  que se llama Toca Boca. ¡Un aburrimiento mamá, un aburrimiento!

Imagen de Kon Zografos en Pixabay 

—Pues hija, el sábado ya sabes que viene Alba a casa, sus padres nos la dejan porque tienen una comida importante y no la pueden llevar.

—Pues yo no tengo móvil, ni Tablet, tendrá que jugar conmigo a lo que siempre juego. Ya veremos qué pasa.

Cuando Alba llegó el sábado a casa de Sofía alucinó en colores.

—¿En serio tía que no tienes ni móvil ni tablet? ¡Pues podrías haberme avisado y me hubiera traído los míos, ¿ahora qué haremos?

—Pues jugar con “La Caja de las Aventuras”. — Sofía le enseñó una caja de madera muy grande decorada con los colores del arcoíris.

—¿Y qué es eso con tanto brilli brilli? — Alba señalaba la caja haciendo gestos muy exagerados con las manos.

En el interior de “La Caja de las Aventuras” había diferentes apartados con sobres de colores enumerados hasta el doce. En un lateral había dos dados cuyas caras estaban decoradas con dibujos de purpurina.  El uno era un unicornio; el dos eran lunas sonriendo, el tres, soles con los mofletes gorditos; y así cada cara era diferente.

—¡Oh que dados más bonitos, no había visto nunca unos así! — Alba los cogió entre sus manos observándolos y de inmediato el juego la atrapó— ¿Y qué hacemos con estos sobres?

La sonrisa de Sofía, de oreja a oreja, le iluminó la cara.

—Lanza los dados sobre el tapete que está aquí—. Sofía cogió una tela que estaba doblada debajo de lo dados y la extendió sobre la mesa. Las imágenes de las caras de los dados aparecieron sobre la tela en 3D y parecían que se movían. — Venga, tira.

—Vale, me ha salido un tres y un dos, ¿qué hago ahora?

—Coge el sobre con el número cinco y lo guardas. — Le contestó Sofía lanzando ella ahora en su turno. — Yo el doce. Venga abre el sobre tú primero.

Alba sacó del sobre nº 5 tres tarjetas:

Disfraz: pirata.

Aventura: buscas un tesoro.

Final: Tienes dos opciones a elegir: Encuentras el tesoro y te haces rica; No encuentras el tesoro y te apresan porque eres una pirata muy buscada por la policía.

Sofía abrió su sobre nº 12 y sacó sus tres tarjetas:

Disfraz: astronauta.

Aventura: buscas agua y plantas en otros planetas.

Final: Tienes varias opciones:

  • Encuentras agua;
  • Encuentras plantas comestibles;
  • Inventa nuevo final.

—Y ahora ¿cuál de las dos historias elegimos? — Preguntó Alba.

—No se puede elegir, tenemos que inventarnos una historia donde se incluyan las dos. Eso es lo divertido. Empecemos por disfrazarnos, ¿qué te parece? — Sofía estaba ya dando vueltas a su cabeza para intentar unificar las dos historias y tratar de buscar un nuevo final.

A las nueve de la noche los padres de Alba llegaron de su comida para recoger a Alba. Se quedaron sorprendidos al ver a su hija disfrazada de pirata astronauta, en su poder tenía una caja que llevaba escrito TESORO, en el interior había agua y una planta. Sofía, disfrazada de astronauta había encontrado plantas y agua en su nuevo planeta y había decidido unirse a la pirata Alba y negociar al mejor postor las coordenadas del nuevo planeta.

Autora: María José Vicente Rodríguez