Publicado en A partir de 8 años

El búho que descubrió la amistad

En el «Bosque de las Aves» vivía un búho que nunca dormía de noche. Siempre estaba tan cansado, que era muy lento en todo lo que hacía.

Al jugar al fútbol, demoraba una hora en darle una patada al balón. Si jugaban béisbol, dos horas le tomaba correr de base en base. En competencia de natación, duraba tres horas más que los demás en nadar de un lado al otro de la piscina.

Y todos los demás se veían tan cansados como él, porque lo ayudaban a terminar cada tarea. Incluso lo ayudaban a comer cuando las fuerzas no le alcanzaban para llevarse la cuchara a la boca. Tenía un cansancio tan fuerte, que caminaba tan lento como un caracol, y las ojeras le llegaban a la barbilla.Y así, el pobre búho, vivía muy triste, llorando por los rincones, porque no sabía cómo ayudar a sus amigos.

Hasta que un día camino a su casa se encontró con una mariposa verde que lo miraba desde lo alto de un árbol, y recordó que la había visto otras veces mirándolo de esa manera. Se acercó al árbol y le gritó:

-¿Por qué me miras desde lejos, y nunca me hablas?

La mariposa rió a carcajadas, bajó del árbol, y le dijo:

-Es que eres más tonto que un payaso loco.

El búho se quedó sorprendido y algo furioso. Le molestó mucho que aquella se burlara de él de esa manera, sin siquiera conocerlo.

La mariposa notó que se le estaba poniendo la cara roja de furia, y rápidamente le explicó:

-Es que estás triste sin motivo. No te has dado cuenta de que tu tristeza tiene una fácil solución.

El búho se quedó pensativo. No entendía nada de lo que la mariposa le decía.

-Tú sí que pareces ahora tonta- le dijo él a la mariposa- ¿No sabes que mi sueño no tiene remedio? Si así fuera, ya lo habría encontrado- continuó diciéndole, más que furioso.

La mariposa reía y reía si parar. El búho la miraba, ahora asombrado. No entendía porque ella seguía burlándose de ese problema tan grande que él tenía.La mariposa detuvo su risa y le dijo:

– Perdón por reírme, pero es que eres tan gracioso. Hay solución a tu sueño, solo tienes que esperar. Eres un búho muy pequeño y aún no entiendes que debes dormir de día, e ir a la escuela de noche, como los demás búhos.

-¿Entonces no podré ayudarlos nunca? ¿Y ellos seguirán cansados como yo? – le dijo el búho.-Ahora estoy más triste- seguía diciendo.

La mariposa se acercó, le acarició la frente con una de sus brillantes alas, y le dijo:

-De eso se trata la amistad. Ellos te ayudan ahora, y cuando crezcas, y puedas dormir de día, tú los ayudarás a ellos.

-¿Pero de qué manera podré ayudarlos, si no tendremos ni el mismo horario de la escuela?- dijo muy triste el búho.

-Es muy fácil, tontico- le dijo la mariposa, con una sonrisa muy amistosa.-Es que serás el vigilante del bosque. Te unirás a los demás búhos, y entre todos cuidarán los sueños de todas las demás aves, y de todos los animales que duermen de noche.

Entonces ellos tendrán que seguir cansados como yo, hasta que yo crezca; eso es mucho tiempo- le dijo el búho, que se veía más triste cada vez.

-Ya te lo dije que de eso se trata la amistad, de ayudarnos en los momentos difíciles.

En ese momento la mariposa se perdió volando entre los árboles, y el búho sonrió por primera vez luego de mucho tiempo. Ya no estaba triste.

Ese día llegó a su casa feliz, y aunque no pudo dormir, se acostó en su cama y soñó con los ojos abiertos, con ese día en que pudiera velar por los sueños de todos sus amigos.

Fotografía: Pinterest

Autor:

Entre locuras prudentes y desatinos certeros

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s